El progreso económico ha venido acompañado de una serie de efectos perniciosos de carácter social y medioambiental que, en numerosas ocasiones, han sido soslayados. Con el fin de paliar tales desfavorables resultados se erige el paradigma de sostenibilidad como aquel capaz de abordar el desarrollo desde una perspectiva integradora de las dimensiones económica, social y medioambiental.